
Lunes. Día de falsas promesas. Día de juramentos al amor propio. Me prometo ser todo aquello que anhelo, lo que siempre soñé ser, mi yo ideal, la mejor versión de mí misma. Claro, el problema es que no existe, pero eso ahora no importa, cierro los ojos e imagino… Lunes. Donde todo orden intenta ser subvertido en pós de algo mejor, de alguien mejor. Un día para reorganizar la estrategia de vida, para llenarse de esperanzas de que es posible ser feliz, para sostener el sueño, el falso sueño de La Felicidad. Porque al final, habría que preguntarnos si realmente nuestro sueño es de felicidad o es de un montón de cosas que creemos que nos darían La Felicidad si las alcanzáramos. O al final, será que realmente pensamos y nos preguntamos ¿qué es la felicidad cuando hablamos de felicidad? ¿Y qué? Hoy es lunes, todo puede acontecer. Al menos encontrar una felicidad.

