lunes, 10 de noviembre de 2008

Tema: El Lunes


Lunes. Día de falsas promesas. Día de juramentos al amor propio. Me prometo ser todo aquello que anhelo, lo que siempre soñé ser, mi yo ideal, la mejor versión de mí misma. Claro, el problema es que no existe, pero eso ahora no importa, cierro los ojos e imagino… Lunes. Donde todo orden intenta ser subvertido en pós de algo mejor, de alguien mejor. Un día para reorganizar la estrategia de vida, para llenarse de esperanzas de que es posible ser feliz, para sostener el sueño, el falso sueño de La Felicidad. Porque al final, habría que preguntarnos si realmente nuestro sueño es de felicidad o es de un montón de cosas que creemos que nos darían La Felicidad si las alcanzáramos. O al final, será que realmente pensamos y nos preguntamos ¿qué es la felicidad cuando hablamos de felicidad? ¿Y qué? Hoy es lunes, todo puede acontecer. Al menos encontrar una felicidad.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Construir el sentido


Digo diario, el día a día, lo de todos los días, lo cotidiano, cada mañana, cada tarde… y así por adelante, un trabajo inmenso que se construye a cada día: nuestra vida, claro, de todos los días. ¿Y cómo no perder la noción de lo futuro, sin enredarse en ese entretejer de lo cotidiano?, que a veces nos llena los ojos de lagañas y acabamos girando en un falso progreso que no progresa a ningún lugar. Es como acabar las pilas antes de empezar, agotados en el ejercicio de lo cotidiano: sobrevivir al día a día, al resto de nuestros días, de nuestra vida. Uf, suena pesadísimo, y cada vez que pienso en lo cotidiano, me da como una sensación de infinito insensato, una construcción de sentido diario, que si lo pienso de un modo más profundo, me dan ganas de tirarme por la ventana. Por eso, el diario, este diario, un intento de sentido a la locura diaria de vivir.